Las enfermedades de las encías, entre las que se encuentra la gingivitis, y en un estadío más avanzado, la periodontitis, afectan a más del 80% de la población adulta. Junto con la caries, son las enfermedades más frecuentes en el ser humano y, a pesar de su aparente inocuidad y curso asintomático, provocan graves consecuencias para la salud.

Según el Instituto Nacional de Estadística, la principal causa de muerte en España fueron las enfermedades cardiovasculares, que suponen el 30,3% de todas las muertes.

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En 2011 apareció el libro “ Patología Periodontal y Cardiovascular” editado conjuntamente por la Sociedad Española de Cardiología y la Sociedad Española de Periodoncia. En él se establece la relación de la Enfermedad Periodontal con el infarto agudo de miocardio, así como con los accidentes cerebrovasculares y la enfermedad vascular periférica.

 

 

Podemos decir, sin ningún género de dudas, que la periodontitis incrementa el riesgo de sufrir cardiopatía isquémica.

Por otra parte, “existen datos contrastados de relación causal entre ambas patologías, de la influencia que tienen en las enfermedades periodontal y cardiovascular factores de riesgo como la obesidad, el tabaco o el síndrome metabólico, así como de la mejoría de ambas con el control de la otra patología” según la opinión de Juan José Gómez Doblas, presidente de la Sociedad Andaluza de Cardiología y jefe de sección del Servicio de Cardiología del Hospital Universitario Virgen de la Victoria de Málaga.

Un estudio reciente publicado por el grupo del profesor Torbjörn Bengtsson en la revista “Infection and Inmmunity” ha identificado una bacteria que podría evidenciar la estrecha vinculación entre la enfermedad periodontal y la cardíaca. Se trata de la Porphyromona gingivalis. Es un germen que interviene en el desarrollo de la periodontitis y que ahora se sabe que altera también la expresión de los genes que codifican las proteínas que median en la inflamación y aterosclerosis de las arterias coronarias.

Según los propios autores, esto abre la posibilidad de identificar en un futuro próximo biomarcadores que sirvan para diagnosticar y tratar precozmente enfermedades periodontales y cardiovasculares.

El Grupo de Trabajo de la Sociedad Española de Cardiología y del Sociedad Española de Periodoncia ha elaborado el primer Documento de consenso en este ámbito, con consejos prácticos para la población pero fundamentalmente con estrategias a seguir para los propios odontólogos y cardiólogos.

En palabras del doctor Blas Noguerol, expresidente de la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración, “Las sociedades españolas de Cardiología y de Periodoncia han creído conveniente que, sobre la base de la evidencia acumulada, los cardiólogos y dentistas trabajemos juntos para prevenir de forma conjunta ambas patologías, moviendo a la acción a los agentes de salud implicados en las mismas. Además de nuestras respectivas profesiones, se trata de implicar a los médicos de Atención Primaria y al personal de Enfermería. La idea es que los profesionales de salud cardiovascular y generalistas colaboren en el despistaje de las periodontitis en sus ámbitos de trabajo”

La actuación del dentista en la prevención cardiovascular se basa en la evidencia acumulada sobre el papel de las periodontitis como factor de riesgo cardiovascular analizado previamente y en el hecho de que las patologías periodontales y cardiovasculares comparten factores de riesgo. Varios son los aspectos en los que el dentista puede actuar:

  • Prevención y tratamiento de la Enfermedad Periodontal.
  • Tabaquismo: su papel como factor de riesgo periodontal y cardiovascular es bien conocido. El dentista puede ayudar a concienciar al paciente sobre los riesgos que tiene el tabaco para la salud y contribuir al abandono del hábito tabáquico desde su consulta.
  • Riesgo metabólico: otro factor etiológico compartido por ambas es la diabetes y el denominado síndrome metabólico (SM). El SM es un factor de riesgo común en la diabetes, en la enfermedad cardiovascular y, cada vez hay más evidencia, de que también en la enfermedad periodontal. El dentista tiene la responsabilidad de diagnosticar a aquellos pacientes con riesgo metabólico, remitirles a atención médica y aconsejarles sobre estrategias de promoción de salud.

Este artículo se ha basado en buena parte en  el artículo de Raquel Bonilla «Patología periodontal y cardiovascular» publicada en la revista Dentistas, 4º trimestre 2015, que edita el Consejo de Dentistas de España.